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COMPLEJIDAD Y DESARROLLO SOSTENIBLE
COMPLEJIDAD Y DESARROLLO SOSTENIBLE - ¿QUÉ SE ENTIENDE POR DESARROLLO SOSTENIBLE? PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Administrator   
Sábado 29 de Mayo de 2010 20:41
Índice de artículos
COMPLEJIDAD Y DESARROLLO SOSTENIBLE
¿QUÉ SE DEFINE COMO COMPLEJIDAD?
¿QUÉ SE ENTIENDE POR DESARROLLO SOSTENIBLE?
NECESIDAD DE UN NUEVO ENFOQUE
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NECESIDAD DE UN NUEVO ENFOQUE

Byron Miranda Abaunza, en su publicación Capital Social, Institucionalidad y Territorios: el caso de Centroamérica, apunta lo siguiente:

 

 

"El enfoque sistémico

El pensamiento y la acción fueron moldeados y dominados por una concepción mecanicista (cartesiana y newtoniana) de la realidad. Para muchos ese sigue siendo el referente; su patrón de pensamiento se basa en esos principios. No cabe duda que la linealidad, el pensamiento lineal, causal-lineal, seduce y nos ubica en una especie de meseta de confort. Empero, ahora vivimos en una nueva realidad, caracterizada por el cambio como una constante, no el cambio predecible al que estábamos acostumbrados, sino el cambio discontinuo, de profundas transformaciones

Así las cosas, no se puede continuar pensando en el futuro como una continuación del pasado, sino como algo discontinuo e impredecible, lo cual no significa que sea inmoldeable o incontrolable. Simplemente se trata de cambiar de actitud y de recurrir a conceptos, teorías e instrumentos que se han venido desarrollando en los últimos veinte años y que no se han aprovechado plenamente. En tal sentido el pensamiento sistémico forma parte de la vanguardia de esta revolución. Explorar el pensamiento sistémico, adentrarse en su argumentación, derivar los principios y elementos esenciales del pensador sistémico y aprender a cultivar esta nueva forma de ser, sentir, pensar y actuar es el desafío de las próximas generaciones.

El entorno en el que se desenvuelve la humanidad está marcado por dos constantes: cambios profundos y acelerados, que se traduce en amenazas e incertidumbre para la mayoría de los actores económicos, sociales y políticos; y fragmentación en la forma en que se conciben y manejan las distintas

dimensiones de la realidad.

Por esta razón Capra (1998) señaló que los principales problemas de nuestro tiempo no pueden ser entendidos en forma aislada porque se trata de problemas sistémicos, es decir, que están interconectados y son interdependientes. En última instancia Capra (1998, p. 26) reveló una profunda crisis de percepción anotando "Hay soluciones para los principales problemas de nuestro tiempo, algunas muy sencillas, pero requieren un cambio radical en nuestra percepción, en nuestro pensamiento, en nuestros valores. Nos hallamos sin duda en el inicio de ese cambio fundamental de visión en la ciencia y la sociedad, un cambio de paradigmas tan radical como la revolución copernicana".

La incapacidad de reconocer las interconexiones hace que muchas de las soluciones para los problemas que aquejan a la humanidad (desequilibrios sociales, económicos y ambientales), comprometan el futuro de las próximas generaciones. De ahí la creciente preocupación por el concepto desarrollo

sostenible. Lester Brown, citado por Capra (1998, p. 26), indicó que "Una sociedad sostenible es aquella capaz de satisfacer sus necesidades sin disminuir

las oportunidades de generaciones futuras". Este es el desafío que enfrenta la humanidad: edificar una sociedad global y local sostenible, una sociedad con entornos económicos, institucionales, sociales y medioambientales capaces de satisfacer nuestras necesidades y expectativas sin comprometer el futuro de las próximas generaciones.

Capra (1998, p. 29) invita a trascender la visión antropocéntrica del mundo, centrada en el ser humano, al enfatizar el concepto de ecología profunda señalando "La ecología profunda no separa a los humanos - ni a ninguna otra cosa- del entorno natural. Ve el mundo, no como una colección de objetos

aislados, sino como una red de fenómenos fundamentalmente interconectados e interdependientes. La ecología profunda reconoce el valor intrínseco de todos los seres vivos y ve a los humanos como una mera hebra de la trama de la vida". El cambio de percepciones y modos de pensamiento no es posible

sin el cambio de Valores que rigen el comportamiento humano; son como el anverso y el reverso de la misma moneda, uno no existe sin el otro. Capra

(1998, p. 31) estableció una comparación entre Pensamiento y Valores clasificados como Asertivos y los denominados Integrativos. A cada patrón o modo de pensamiento le corresponde un tipo de valores, señalando el énfasis en las tendencias asertivas sobre las integrativas.

El término Asertivo se deriva de "Aserto" que en lógica es una afirmación mediante la cual declaro como verdadera una proposición. Asertivo es un término referido al pensamiento lineal, racional, analítico, de cerebro izquierdo, a este tipo de pensamiento le corresponden valores relacionados con la ompetencia, la dominación, la expansión. En el otro extremo, al pensamiento Integrativo caracterizado por un modo de pensar intuitivo, sintético, holístico, no lineal, le corresponden valores relacionados con la cooperación, la asociación, la conservación, entre otros. El elemento que distingue a los dos tipos de pensamiento y de valores es la percepción y aplicación del Poder: en un extremo se ubican los que conciben el poder en el sentido de dominación sobre los demás y en el otro lado la percepción del poder como influencia sobre los demás. De cada una de estas percepciones se deriva el modo dominante de pensar y actuar de la sociedad.

Capra concluyó señalando la importancia de un equilibrio dinámico entre ambas tendencias, entre el pensamiento y valores asertivos y los integrativos.

En la teoría convencional del poder, en el sentido de dominación sobre los demás, donde hay ganadores y perdedores, cabe la pregunta ¿Por qué pueden los ganadores imponerse sobre los perdedores? Se pueden considerar al menos tres posibles respuestas: primero porque los perdedores ya no existen, vivieron en el pasado, pertenecen a la generación anterior versus la generación presente y futura. La segunda posibilidad es que los perdedores no saben que son perdedores (no tienen conocimiento de por qué: aire contaminado, erosión, desigualdad social, otros). La tercera respuesta posible es que los perdedores ya existen (generación presente), pero no tienen poder para defenderse de los ganadores.

En este ejercicio, el enfoque sistémico sugiere soluciones estratégicas, facultar (en el sentido de empoderar) a los perdedores para que incidan en la disminución de inequidades de poder y riqueza para avanzar hacia metas de desarrollo sostenible.

Refiriéndose al pensamiento mecanicista y al pensamiento sistémico, Capra (1998, p. 37) señaló que "La tensión básica se da entre las partes y el todo.

El énfasis sobre las partes se ha denominado mecanicista, reduccionista o atomista, mientras que el énfasis sobre el todo recibe los nombres de holístico, organicista o ecológico. En la ciencia del siglo xx la perspectiva holística ha sido conocida como sistémica; y el modo de pensar que comporta, como pensamiento sistémico". El término Holismo se refiere a la doctrina epistemológica que considera que una realidad compleja no se reduce a la suma de sus elementos, sino que constituye un sistema global regido por leyes. Se opone al atomismo.

La raíz de la palabra "sistema" se deriva del verbo griego sunistánai que originalmente significaba "causar una unión" (reunir, juntar, colocar juntos). Agrega Capra (1998, p. 47) que "Comprender las cosas sistémicamente significa literalmente colocarlas en un contexto, establecer la naturaleza de sus relaciones".

Cualquier cadena alimenticia ilustra claramente los ciclos y el eslabonamiento de causa y efecto que constituyen los sistemas. Como sugiere el origen griego de la palabra, la estructura de un sistema incluye la percepción unificadora del observador. Como ejemplos de sistemas se pueden citar, además de las cadenas alimenticias, los organismos vivientes, la atmósfera, los nichos ecológicos, las fábricas, las comunidades, las entidades políticas, las familias y todas las organizaciones. Todos somos elementos de muchos sistemas diferentes.

En tal sentido Capra (1998, p. 49) concluyó señalando que "En el planteamiento sistémico las propiedades de las partes sólo se pueden comprender desde

la organización del conjunto...el pensamiento sistémico no se concentra en los componentes básicos, sino en los principios esenciales de organización". El pensamiento sistémico implica desplazar la atención conceptual de los objetos a las relaciones, para comprender además la individualidad al mismo tiempo que la interdependencia. Los principios básicos de la ecología que fácilmente pueden extrapolarse a los sistemas de organización de la sociedad son: interdependencia, flujo cíclico de recursos o reciclaje, cooperación y asociación, flexibilidad, diversidad y, como consecuencia de todos ellos, sostenibilidad.

Estos principios, como lo señaló Capra (1998, p. 311), son todos ellos aspectos distintos de un mismo patrón de organización. Es según este patrón que los sistemas se organizan para maximizar su sostenibilidad.

Este planteamiento puso de relieve la disyuntiva o tensión básica entre el reto de la sostenibilidad ecológica en su sentido de ecología profunda, y el modo

en que la sociedad se encuentra organizada entre ecología y economía. La economía enfatiza la competencia, la expansión y la dominación; la ecología pone acento en la cooperación, la conservación y la asociación, es decir, en un patrón de pensamiento y valores integrativos (Capra 1998, p. 311). En tal sentido, el enfoque sistémico permite transformar la tensión natural entre economía y ecología en tensión creativa, transformadora, en un ambiente de equilibrio dinámico entre ambos enfoques para aportar trayectorias estratégicas y principios esenciales en la ruta hacia el desarrollo sostenible de la sociedad y su entorno.

Es indudable que el pensamiento sistémico es un poderoso marco conceptual porque expande nuestro modo de abordar problemas complejos. Es más potente como marco orientador que como herramienta particular, los recursos instrumentales desarrollados por el pensamiento sistémico son apropiados para visualizar el conjunto, el todo y las partes, nos referimos a diagramas de ciclo causal, arquetipos y modelos informáticos, entre otros. Es importante hablar el lenguaje del pensamiento sistémico, empero es más importante pensar sistémicamente, incluso sin necesidad de traducirlo a través de círculos causales o arquetipos. El desarrollo de metodologías, herramientas e instrumentos que faciliten la operacionalización de este modo de pensamiento es todavía incipiente, el desafío consiste en poner en marcha más experiencias innovadoras al respecto; aunque limitados los avances, el momento es propicio y las oportunidades son alentadoras para contribuir en este sentido.

Un punto central en el aporte de Capra es que en una sociedad sujeta a la revolución del conocimiento y la información, es urgente que nos liberemos del pasado; que abandonemos viejos modelos y paradigmas, reglas obsoletas y estrategias poco funcionales. Otro aspecto crucial del enfoque sistémico es que considera que todos vivimos dentro de un contexto de interdependencia y en consecuencia de vulnerabilidad; y toma muy en cuenta el entorno, que es directamente responsable de muchas dificultades que afronta la sociedad, particularmente las sociedades y poblaciones marginadas del proceso de desarrollo. Los factores que componen el contexto de vulnerabilidad tienen impacto sobre los recursos disponibles (capitales), su creación y su destrucción y por ende, sobre las opciones de medios de vida factibles y sostenibles."

Capital Social, Institucionalidad y Territorios: el caso de Centroamérica.

 

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Última actualización el Jueves 03 de Junio de 2010 20:45
 
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